01Contexto · lo que sabe
- Qué tipos de documento manejáis y qué campos importan
- Dónde debe acabar cada dato
- Qué clausulado es estándar y cuál no
Los formularios, PDF y correos que se convierten en horas de picar datos.
Contratos, partes, certificados, formularios. Llegan en cualquier formato y alguien los transcribe. Un agente lee el documento, extrae los datos con su contexto, los valida contra lo que ya sabes y los deja donde tienen que estar.
Anatomía del agente
Así diseñamos cada agente en Ailitica. Las cuatro capas se definen contigo antes de escribir una línea de código.
Sin sistema paralelo: el agente lee y escribe en las herramientas que ya usa tu equipo. Integrar significa actuar, no solo consultar.
Queda para las personas: Revisar los documentos con baja confianza y las cláusulas no estándar. Cada corrección se convierte en regla para la siguiente vez.
Preguntas frecuentes
Reconoce el tipo de documento y extrae los datos. Los valida contra lo que ya existe en el sistema. Crea o actualiza la ficha y archiva el original. Termina la tarea dentro de tus sistemas (Gestor documental, ERP / CRM, Correo, OCR) y deja registro de cada paso.
Revisar los documentos con baja confianza y las cláusulas no estándar. Confianza de lectura baja → revisión humana. Cláusulas no estándar → señaladas para la persona. Cada corrección humana se convierte en regla para la siguiente vez.
Estimación prudente: unas 130 horas al mes dedicadas a esta tarea y una reducción del 75 %, es decir, unas 98 horas liberadas al mes. Puedes ajustar cada cifra en la calculadora de ROI.
No. Un chatbot responde preguntas; este agente recibe una entrada (pDF recibido por correo), decide según tus protocolos, actúa en tus sistemas y entrega un resultado: datos estructurados en el sistema y documento archivado.
Retorno estimado
Partimos de rangos conservadores. La calculadora te deja cambiar cada cifra.
Calcular con mis datosLa mayoría repetitiva que impide que la cola llegue a cero.
El "¿dónde está mi pedido / expediente / solicitud?" preguntado cien veces al día.
Los correos y llamadas que caen en el buzón equivocado y pierden días.