01Contexto · lo que sabe
- Qué referencia identifica cada pedido, expediente o solicitud
- Dónde vive el estado real (ERP, TMS, portal)
- Qué puede decir y qué no a cada tipo de cliente
El "¿dónde está mi pedido / expediente / solicitud?" preguntado cien veces al día.
La pregunta más frecuente de cualquier empresa es también la más fácil de responder y la que más interrumpe. Un agente cruza la identidad del cliente con el estado real en tus sistemas y responde por el canal por el que llegó, en segundos y a cualquier hora.
Anatomía del agente
Así diseñamos cada agente en Ailitica. Las cuatro capas se definen contigo antes de escribir una línea de código.
Sin sistema paralelo: el agente lee y escribe en las herramientas que ya usa tu equipo. Integrar significa actuar, no solo consultar.
Queda para las personas: Los cambios de estado que requieren negociar plazos o compensaciones. Cada corrección se convierte en regla para la siguiente vez.
Preguntas frecuentes
Verifica la identidad con dos datos. Consulta el estado en el sistema y lo traduce a lenguaje claro. Responde por el mismo canal con fecha estimada. Termina la tarea dentro de tus sistemas (WhatsApp / chat, Correo, ERP / TMS, Portal cliente) y deja registro de cada paso.
Los cambios de estado que requieren negociar plazos o compensaciones. Estado "incidencia" o "retenido" → persona. Cliente que pide compensación → persona. Cada corrección humana se convierte en regla para la siguiente vez.
Estimación prudente: unas 180 horas al mes dedicadas a esta tarea y una reducción del 70 %, es decir, unas 126 horas liberadas al mes. Puedes ajustar cada cifra en la calculadora de ROI.
No. Un chatbot responde preguntas; este agente recibe una entrada (mensaje de WhatsApp recibido), decide según tus protocolos, actúa en tus sistemas y entrega un resultado: respuesta enviada y consulta registrada.
Retorno estimado
Partimos de rangos conservadores. La calculadora te deja cambiar cada cifra.
Calcular con mis datosLa mayoría repetitiva que impide que la cola llegue a cero.
Los correos y llamadas que caen en el buzón equivocado y pierden días.
Los retrasos que descubres cuando ya es tarde.